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sábado, abril 15, 2017

CONFESIÓN


TERCERA PARTE

Susana esperaba a Alison afuera de un cementerio, necesitaba entrar a visitar la tumba de su madre. Pronto aparecería Alison caminado a toda prisa.

—Discúlpame que he tenido cosas que hacer antes de venir para acá.

—Ni te apures tengo poco que llegué,  —Comenta Susana—.   Pero me dan miedo estos lugares como para entrar yo sola. ¿Entramos?

—Vamos.

Ambas entran al cementerio y van caminando entre las tumbas, es un horario de poca visita, el panteón está casi solo, personas dispersas se ven a cierta distancia, ligeros soplos del viento provocan un pequeño ¡shhh!


— ¿Escuchaste eso? —Pregunta Susana abrazándose de Alison.

— Tranquila, ha sido el viento, que ¿no lo sentiste?

—Sí, creí que había sido un fantasma.

— Nada, Ha sido el viento, ¿Por dónde está la tumba de tu mamá?

—Ya con el miedo no sé donde está.

—Susana, por favor, no pudiste olvidarlo.

—Ya recordé, vamos por este lado.

Caminan hacia su derecha, hasta cruzar medio panteón.

— ¡Aquí es! —Dice Susana—. ¡Pero qué descuidada está! Parece que nadie viene a arreglarla un poco.

— ¿Tus hermanos no vienen? —Pregunta Alison.

—Ellos que van a andar viniendo, soy yo la que tiene que venir.

—Están chicos, de seguro temen venir más que tú.

—Esos mocosos no tienen miedo, no quieren venir que es diferente. Debo conseguir agua para las plantas. ¿Me acompañas?

—Si quieres,  yo voy.

—No, si no me quiero quedar sola.

—No te pasara nada, estás en la tumba de tu mamá.

—Tú no conoces el lugar y podrías perderte.

—No me perderé, recuerdo por donde llegamos.

Alison se va en busca de una llave para regar las plantas de la tumba de la madre de Susana, camina entre las tumbas con un pequeño balde en la mano, en una tumba observa a una persona que la arregla. Se acerca hasta a ella.

— ¡Buen día señora! ¿Disculpe dónde habrá una llave para agarrar agua?

— ¡Buenos días señorita! Claro mire siga por el camino de piedra hasta el mausoleo principal ahí está la llave de agua.

— ¡Muchas gracias señora!

—No hay de qué.

Alison se dirige por el camino de piedra que le había indicado la señora, hasta llegar al mausoleo. Coloca la cubeta en el piso y abre la llave. Por un momento siente que su vientre se mueve, su bebé en formación le recuerda que no está siendo sincera con Susana. El agua se ha desbordado de la cubeta, el agua que cae a sus pies volviéndola  en si para cerrar la llave.

— ¡Que torpe soy!

Toma la cubeta, regresando por donde había llegado hasta la llave, hasta llegar con Susana. Aunque su rostro denotaba cierta pesadumbre.

—Por fin llegas, no sabes ya estaba a punto de salir corriendo. Pero qué cara traes ¿Viste un fantasma?

— No exageres no me tarde mucho, y no me pasa nada.

— Mírate, traes los pies mojados.

— No es nada, solo me distraje pensando en mi bebé.

—Si, tu bebé, sinceramente creí que lo abortarias o algo, Por cierto ¿Hablaste con tu novio, ese día en el parque?

— ¡Desde luego! —Exclama Alison con cierta ironía.

—No sabes el gusto que me da. Aunque yo no lo conozco, porque no me quieres decir quién es.

— Aquí no es el momento para hablar de él.

— ¿Qué dices?, ¿Qué tiene el lugar?

—Lo digo por ti.

— ¿Qué tiene que ver conmigo? Espera.  ¿No me digas que se trata de…?

—…

El silencio de Alison lo dice todo. Susana arde en rabia que es contenida.

— ¿Cómo fuiste capaz de traicionarme de esa manera? Te brinde mi amistad, mi cariño, te veía como una hermana.

—En verdad lo lamento muchísimo, él me hablaba con amiga y después comenzó a regalarme cosas, a invitarme a salir y me enamore de él, después vino el embarazo y el sentimiento de culpa. Quise terminar con...

Susana con lágrimas en los ojos y apretando los dientes, interrumpe a Alison con una bofetada, haciéndole girar su cabeza a su derecha.

— Lárgate de aquí. — Se quita el anillo que trae consigo y se lo arroja a Alison en la cara—, devuelve ese anillo a ese hijo de… Ya que de seguro lo verás de nuevo. No quiero volver a verte, ni mucho menos a ese.

Alison no junta el anillo y se retira. Susana le reclama.

—Recógelo, tú le darás la prueba de que yo ya sé todo.


Alison regresa, junta el anillo y se marcha. Susana llora desconsolada en la tumba de su madre. 


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